La consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, anunció que presentará su renuncia al cargo este lunes 26 de octubre ante la Cámara de Diputados, luego de una “profunda reflexión” sobre la importancia de preservar la estabilidad y la credibilidad de la institución.
En un mensaje público, Taddei reconoció que durante los últimos días se han difundido señalamientos en medios de comunicación y redes sociales, incluidos trascendidos, filtraciones y versiones cuya autenticidad, contexto y propósito, sostuvo, deben verificarse.
Ante estas publicaciones, afirmó que no corresponde anticipar conclusiones y que cada señalamiento debe examinarse con evidencia y por las vías institucionales correspondientes.
“La transparencia y el combate a la corrupción solo tienen sentido cuando se ejercen con rigor, imparcialidad y rendición de cuentas”, expresó, al señalar que toda denuncia, independientemente de su origen o de la persona involucrada, debe esclarecerse de manera objetiva, transparente y conforme a derecho.
La presidenta del INE explicó que estas circunstancias la llevaron a reflexionar sobre la relevancia del organismo para la vida democrática del país y la necesidad de proteger su independencia y funcionamiento.
Subrayó que la organización de las elecciones trasciende a cualquier persona, pues implica garantizar la renovación pacífica de los poderes públicos mediante el voto ciudadano, así como preservar los valores democráticos y la estabilidad política de México.
“Es por ello y después de una profunda reflexión, he decidido presentar el día de mañana, 26 de octubre, ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, mi renuncia a la responsabilidad que esa Soberanía me confirió en abril de 2023 como consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral”, anunció.
Taddei aseguró que su decisión responde a la convicción de que la protección del INE y el cumplimiento de su misión constitucional deben estar por encima de cualquier interés personal o coyuntural.
La funcionaria señaló que deja el cargo con serenidad y dignidad, luego de dedicar 33 años de su vida al servicio electoral de México. Sin embargo, puntualizó que su renuncia no exime a ninguna persona de la obligación de esclarecer los hechos que deban investigarse, con transparencia, rigor y respeto al debido proceso.
“Las personas cumplimos ciclos. Las instituciones permanecen. La democracia mexicana debe seguir adelante”, concluyó.