Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa durante la administración de Rubén Rocha Moya, comenzó a colaborar con autoridades de Estados Unidos dentro de la investigación que lo vincula presuntamente con operaciones del Cártel de Sinaloa y la facción de Los Chapitos.
De acuerdo con información relacionada con el proceso judicial que enfrenta en Nueva York, el general retirado habría sido aceptado como testigo cooperante por fiscales estadounidenses, luego de entregar información inicial a las autoridades federales mientras permanece bajo resguardo en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn.
Las versiones señalan que el exfuncionario busca alcanzar un acuerdo de cooperación con el Departamento de Justicia estadounidense para evitar llegar a juicio, en un esquema similar al que presuntamente buscaría seguir Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa.
Mérida Sánchez fue detenido el pasado 11 de mayo y posteriormente trasladado al Distrito Sur de Nueva York bajo custodia del Servicio de Alguaciles Federales de Estados Unidos (US Marshals Service). Durante su primera comparecencia ante una corte federal se declaró no culpable de los cargos formulados en su contra.
Las investigaciones estadounidenses apuntan a una presunta red de protección al Cártel de Sinaloa desde estructuras gubernamentales estatales, particularmente vinculadas a integrantes de Los Chapitos.
El exsecretario enfrenta acusaciones relacionadas con narcotráfico y uso de armas en territorio estadounidense. Autoridades judiciales programaron para el próximo 1 de junio una audiencia de revisión del caso.
Hasta el momento, el gobierno estadounidense no ha confirmado públicamente si Mérida Sánchez recibirá protección especial como testigo colaborador, aunque fuentes ligadas al proceso indican que esa posibilidad dependerá de la relevancia de la información proporcionada y de los riesgos de seguridad que puedan acreditarse.
