Keila Nicol, una niña de 13 años, fue brutalmente asesinada en San Quintín, Baja California, por un adolescente que confesó haberse inspirado en la serie “Dexter” para cometer el crimen.
Según la fiscal general del estado, María Elena Andrade Ramírez, el cuerpo de la menor fue encontrado el 3 de julio en un descampado de la delegación El Rosario, presentando signos de violencia extrema, incluyendo decapitación y desmembramiento.
Keila fue vista por última vez el 1 de julio, cuando salió de su casa para reunirse con unas amigas, pero nunca llegó a su destino.
La fiscal reveló que la menor se comunicó con una amiga para advertir que el joven con quien estaba “se comportaba raro”.
El adolescente la llevó a una zona de terracería, donde, tras sentarse bajo un árbol, la golpeó en la cabeza para inmovilizarla y asesinarla.
Tras un cateo en el domicilio del sospechoso, las autoridades encontraron evidencia de la planeación del crimen, lo que llevó a la emisión de una orden de aprehensión.
Durante las entrevistas, el adolescente confesó que la idea del asesinato surgió tras ver la serie “Dexter”.
Actualmente, está detenido y enfrenta cargos por feminicidio, aunque la vinculación a proceso aún está pendiente, según la Fiscalía General del Estado de Baja California.
La familia de Keila, indignada por la tragedia y la posible lenidad de la pena debido a la edad del agresor, convocó a una manifestación este 9 de julio a las 8:00 de la mañana frente a los juzgados de San Quintín, exigiendo justicia: “Hagámosle sentir que el pueblo está desacuerdo con su ley absurda del menor, actuó como mayor que se castigue como mayor. Que no quede impune como otros casos nosotros somos más. Justicia, justicia para Nicol”.
El caso ha conmocionado a la comunidad, que demanda un castigo ejemplar para el responsable.