La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó esta mañana que la renuncia de Alejandro Gertz Manero como titular de la Fiscalía General de la República fue un acuerdo consensuado entre ambos y que el veterano jurista aceptó cerrar su ciclo para asumir un cargo como embajador de México en el extranjero.
“Se cumplió un periodo, inicia otro. Lo acordamos conjuntamente. Mi respeto y mi reconocimiento al fiscal Alejandro Gertz Manero y pues inicia una nueva etapa”, afirmó la mandataria en Palacio Nacional al ser cuestionada directamente sobre la salida del fiscal, que ayer presentó su dimisión tras seis años y medio al frente de la institución autónoma.
Ante la insistencia de los reporteros sobre si hubo resistencia por parte de Gertz Manero, Sheinbaum fue contundente: “No, pues él acepta irse a una embajada e inicia una nueva etapa que tiene que cumplir, pues con el procedimiento del Senado y nuestro reconocimiento al trabajo de fiscal”.
Cuando le preguntaron específicamente por el país al que será enviado como embajador, la presidenta sonrió y pidió paciencia: “Ya en su momento, no comamos ansias”.
Con estas declaraciones, Sheinbaum pone fin a los rumores que circularon desde el miércoles sobre una salida abrupta o forzada, y confirma que la transición fue planeada de común acuerdo.
El nombramiento de Gertz Manero como embajador requerirá la ratificación del Senado, al igual que la designación de su sucesor o sucesora definitiva en la FGR, cuyo proceso ya está en marcha.
Mientras tanto, Ernestina Godoy Rangel permanece como encargada de despacho, garantizando la continuidad institucional en uno de los relevos más relevantes del primer año del gobierno de la Cuarta Transformación en su nueva etapa.
