Grupo México prepara una de sus ofensivas industriales más ambiciosas de los últimos años, con una estrategia que apunta a convertir a Norteamérica en una región autosuficiente en cobre, un insumo clave para la transición energética y el desarrollo de la inteligencia artificial.
De acuerdo con información exclusiva de la revista EL CEO, la empresa de Germán Larrea destinará 9,700 millones de dólares a proyectos en México y Estados Unidos.
El plan contempla una fuerte inyección de capital en territorio estadounidense, donde la minera prevé gastos de capital por alrededor de 2,300 millones de dólares para modernizar instalaciones, reactivar capacidades productivas y reforzar cadenas industriales vinculadas al cobre.
A esto se suma la expansión de la mina Ray, en Arizona, que permitirá elevar la producción de cobre refinado, así como la actualización de la fundición de Hayden para incrementar significativamente su capacidad.
Las inversiones también alcanzan a Texas, donde Grupo México planea renovar su refinería en Amarillo con el objetivo de aumentar el volumen anual de cobre refinado, además de analizar un nuevo proyecto enfocado en el reciclaje y aprovechamiento de chatarra de cobre de origen estadounidense.
Según las fuentes consultadas por EL CEO, la lógica detrás de esta estrategia es reducir la dependencia externa de materias primas, disminuir costos energéticos en los procesos de refinación y revertir el déficit regional de cobre, que actualmente supera el millón y medio de toneladas.
La meta es clara, pasar de un balance negativo a un superávit que consolide a Norteamérica como un bloque productivo integrado.
México juega un papel central en esta visión a través del proyecto El Arco, en Baja California, que contempla minería, fundición y refinación, y que se sumaría a las operaciones ya existentes en Sonora.
Esta plataforma binacional forma parte del llamado “Circuito Norte del Cobre”, una estrategia con la que Grupo México busca fortalecer la competitividad regional y garantizar el abasto del metal en el largo plazo.
El impulso inversor llega en un momento de fortaleza financiera para la compañía.
Durante 2025, Grupo México reportó ventas históricas y se consolidó como la empresa con mayor capitalización en la Bolsa Mexicana de Valores, respaldando así su capacidad para ejecutar uno de los proyectos industriales más relevantes del sector minero en la región.
