La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros exfuncionarios de su administración, cuentan con ficha roja de Interpol derivada de las investigaciones y acusaciones abiertas en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
El caso ha escalado en las últimas semanas luego de que autoridades estadounidenses señalaran a Rocha Moya y a varios excolaboradores de presuntamente colaborar con el Cártel de Sinaloa, facilitando operaciones relacionadas con tráfico de drogas y protección a grupos criminales.
Durante declaraciones recientes, Sheinbaum reiteró que su gobierno no protegerá a ninguna persona involucrada en actos ilícitos, aunque también insistió en que Estados Unidos debe presentar pruebas sólidas dentro de los procesos legales correspondientes.
De acuerdo con reportes difundidos por medios nacionales, la ficha roja emitida por Interpol permite alertar a corporaciones policiales de distintos países para la localización y posible detención provisional de las personas señaladas.
La situación ha provocado tensión política en Sinaloa y a nivel nacional, especialmente tras la desaparición pública de Rocha Moya desde principios de mayo, luego de solicitar licencia a su cargo mientras avanzan las investigaciones.
Además, en días recientes dos exfuncionarios cercanos al exmandatario sinaloense se entregaron voluntariamente a autoridades estadounidenses, mientras continúan abiertas indagatorias financieras y judiciales tanto en México como en Estados Unidos.
