Con una rola de doble play de Alejandro Kirk en el noveno inning, los Dodgers de Los Ángeles sellaron su noveno título de Serie Mundial y se convirtieron en el primer bicampeón de las Grandes Ligas desde los Yankees de 2000, al vencer 5-4 a los Blue Jays en el Juego 7 disputado en el Rogers Centre.
Los Dodgers llegaron a Canadá obligados a ganar dos partidos seguidos como visitantes tras caer en los primeros tres juegos en casa.
Lo lograron con un dominio absoluto del japonés Yoshinobu Yamamoto, quien se convirtió en la figura estelar de la serie: tres victorias, incluyendo dos aperturas y un relevo decisivo un día después de lanzar 93 pitcheos.
Will Smith conectó el jonrón de la ventaja definitiva en la séptima entrada, pero fue Yamamoto quien silenció al público canadiense con su control quirúrgico.
“Es sobrenatural lo que hizo”, resumió el manager Dave Roberts.
Con este título, los Dodgers empatan en campeonatos a Athletics y Red Sox (9), se colocan a dos de los Cardinals y consolidan su tercera corona en seis años.
Ya no son el equipo de grandes ilusiones y decepciones: con inversión estratégica y talento élite, se erigen como la nueva dinastía de Las Mayores.
Para Toronto, la derrota duele doble: jugaron en casa, lideraron la serie 3-0 y terminaron con las manos vacías. Kirk, el catcher mexicano, corrió a primera base sabiendo que su rola había sentenciado el fin.
