Arizona, EE. UU.— Martinez Lake, una pequeña comunidad al norte de Yuma, estableció el 19 de marzo un récord histórico al registrar 43,3 ℃ (110 °F), la temperatura más alta jamás documentada en Estados Unidos para el mes de marzo, confirmó el Servicio Meteorológico Nacional.
El registro superó la marca previa de 42,2 ℃ (108 °F), establecida en Rio Grande City, Texas, en 1954, y que North Shore, California, igualó apenas un día antes.
La ola de calor no se limitó a una sola localidad: ciudades como Phoenix, Los Ángeles, San Diego y Las Vegas también rompieron récords diarios y mensuales, adelantando el verano en toda la región.
Más de 18 millones de personas estuvieron bajo advertencias de calor extremo, mientras que autoridades locales cerraron rutas, senderos y ajustaron actividades al aire libre debido a las condiciones peligrosas.
Los meteorólogos atribuyen el fenómeno a un sistema de alta presión inusual que elevó las temperaturas hasta 30 grados por encima de lo normal para marzo.
“Es un evento sin precedentes para esta época del año en Estados Unidos”, señalaron expertos, quienes alertan sobre los riesgos para la salud y la infraestructura ante estas olas de calor cada vez más tempranas y severas.
Se espera que localidades como Thermal y Cathedral City continúen enfrentando temperaturas cercanas a los 43 ℃ mientras los modelos de pronóstico indican que el calor intenso persistirá durante varios días.
