La primera ronda formal de negociaciones entre México y Estados Unidos rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) comenzará este jueves 28 de mayo en la Ciudad de México, en un encuentro que marcará el arranque de las discusiones técnicas sobre reglas comerciales, aranceles y cadenas de suministro en América del Norte.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó a través de su cuenta en X que los equipos técnicos de la representación comercial estadounidense arribarían este miércoles al país, aunque las reuniones oficiales iniciarán hasta el jueves y concluirán el viernes.
Ese mismo día llegará también el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, quien sostendrá una reunión directa con Ebrard como parte de los trabajos preparatorios para la revisión del acuerdo comercial regional.
Aunque la Secretaría de Economía había anticipado que las actividades se desarrollarían del 27 al 29 de mayo, finalmente se ajustó el calendario para concentrar los encuentros sustanciales entre jueves y viernes.
La reunión será considerada la primera ronda formal de negociación de este año, luego de que los encuentros celebrados en marzo y abril entre ambos funcionarios fueran inicialmente catalogados como rondas de negociación, aunque posteriormente se precisó que la fase oficial arrancaría en mayo.
Entre los principales temas que México pondrá sobre la mesa destacan las reglas de origen, la sustitución de importaciones y la reducción de la dependencia de insumos provenientes de Asia, además de la petición para disminuir los aranceles aplicados al acero y aluminio mexicanos.
Hace unos días, Ebrard adelantó que uno de los planteamientos centrales del gobierno mexicano será exigir mayor congruencia en las reglas comerciales aplicadas a distintos países exportadores.
“Que haya una coherencia en las reglas de origen. O sea, si México tiene reglas, por ejemplo, la industria automotriz, ¿por qué los demás países que exportan a Estados Unidos no?”, expresó.
El funcionario sostuvo además que imponer distintos esquemas comerciales podría elevar los costos para las propias compañías estadounidenses.
“Si va a haber dos sistemas y el sistema con reglas de origen altas es carísimo para las propias empresas de Estados Unidos. Entonces, si se va a organizar un nuevo sistema comercial, en síntesis, como parece ser la intención de la administración actual, basada en aranceles más reglas de origen, lo que nosotros buscamos es que México tenga la mejor condición en razón del argumento de la integración de las dos economías”, afirmó.
Tras esta reunión bilateral, se prevé que la siguiente ronda se realice en Washington D.C., donde tendría lugar el encuentro trilateral previo a la revisión formal del T-MEC programada para el próximo 1 de julio, en la que deberán participar México, Estados Unidos y Canadá, aunque en esta etapa inicial los representantes canadienses no fueron incluidos.
Ebrard consideró que existen altas probabilidades de que la revisión del tratado se convierta en un ejercicio anual y aseguró que México no tiene prisa por cerrar un acuerdo definitivo, aunque advirtió sobre los riesgos de retrasar demasiado las conversaciones.
“No tenemos prisa”, señaló el secretario, aunque reconoció que “tampoco podemos arrastrar los pies porque el no avanzar podría generar mucha incertidumbre”.
