Cecilia Giménez, la mujer que en 2012 restauró de forma amateur el fresco del Ecce Homo en el Santuario de la Misericordia de Borja (España) y lo convirtió en un fenómeno viral conocido como “Ecce Mono”, falleció el 29 de diciembre de 2025 a los 94 años.
La noticia fue confirmada por el alcalde de Borja, Eduardo Arilla, quien dijo: “Borja pierde a una persona muy querida en el pueblo”, a quien describió como una mujer de “bondad inmensa”, con una vida “dura” y marcada por una fortaleza personal que le permitió soportar la presión derivada del impacto mediático del Ecce Homo.
También el propio santuario confirmó la muerte de la mujer, cuyo funeral se celebrará este martes en Borja, localidad situada en la región de Aragón, al norte de España, con una población cercana a los 5 mil habitantes.
Giménez, una aficionada sin formación profesional en restauración, decidió actuar al advertir el deterioro que presentaba la obra original. Su intención era frenar el desgaste visible de la pintura, pero el resultado derivó en una alteración significativa de la imagen original.
La restauración fallida generó una reacción inmediata tanto en medios de comunicación como en redes sociales, su intervención, inicialmente criticada, acabó atrayendo turistas al pueblo y generando beneficios económicos y sociales para la comunidad.
