Son varios los desafíos que enfrenta en la actualidad la compra y renta de vivienda tanto en ciudades grandes como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, como también en ciudades medias como Hermosillo ya con su millón de habitantes.
En materia de compra-venta de vivienda los factores que la detonan son los ingresos de las familias, los precios de la vivienda con su escaso inventario sin dejar de lado variables como la inflación y la tramitología oficial que no dejan de ser dolorosas barreras de entrada.
Obviamente, es destacable mencionar la evolución de las preferencias habitacionales de las nuevas generaciones sea por vivienda horizontal en su mayoría o vivienda vertical sea para compra o renta.
Otra variable clave resulta ser la demográfica, esto es la edad de los futuros compradores que ha variado en los últimos años de los 32 años en el 2018 cuando inicia el sexenio de la 4T a los 39 de la actualidad.
Es decir, las nuevas generaciones están batallando y tardándose más para acceder a una vivienda nueva o usada que las generaciones anteriores dadas las limitaciones de ingreso y el alto costo de las mismas.
Si nos vamos a mercados actuales hacerse de una vivienda media, tanto horizontal como vertical, por arriba de los dos millones de pesos resulta cada vez más difícil sobre todo con las escasas expectativas de crecimiento y generación de empleo formal que obliga entre otras limitaciones a mantener bajos niveles de inventario de casa.
Sin embargo, en cuanto a vivienda vertical se refiere hay ciertas ventajas si estas logran estar cerca de los trabajos ya que las horas pico y los traslados resultan ser gastos adicionales apabullantes para tirios y troyanos.
Hay, pues, algunos nichos para gente que vive sola, familias mixtas que buscan departamentos bien ubicados antes que la vivienda horizontal tradicional, de acuerdo a las nuevas tendencias y transformaciones de este mercado a lo largo y ancho del país.
Ya mencionaba anteriormente que los cambios demográficos han retrasado la edad de compra dado los ingresos limitados lo cual resulta un desafío para los desarrolladores y los tres órdenes de gobierno obligados a mejorar sus políticas públicas
En consecuencia, rentar más que comprar abre nuevos nichos de mercado por el momento. Por lo que hay que irse adaptando a las nuevas transformaciones y adoptar el nuevo rumbo que el mismo mercado está tomando.
La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios en sus tendencias generacionales de compradores y vendedores advierte que los millenials esto es los que nacieron de 1980-1989 y los jóvenes millenials de 1990 a 1998 representan casi el 30% de los compradores recientes.
Empero para los de la generación Z conocidos como centennials los nacidos del 2000 al 2010 los nativos digitales que crecieron con internet y redes sociales la cosa se complican en cuanto a opciones se refiere.
No hay que olvidar que estas nuevas generaciones traen otro chip y sus estilos de vida priorizan su bienestar personal, su salud mental y su flexibilidad laboral, antes que nada.
Por lo anterior, no queda otra que ser creativos en cuanto a generar proyectos que sean capaces de conectar con estos estilos de vida donde la cercanía al lugar de trabajo, los espacios verdes, la conectividad y la sustentabilidad ambiental sean prioridad.
HE DIXI
