La difusión en redes sociales de un video donde el cantante Natanael Cano ameniza una fiesta, con guitarra y acordeón, nada menos que dentro del CERESO 1 de Hermosillo, pone de nuevo en el ojo público el debate sobre lo que sucede en el Sistema Estatal Penitenciario.
Y es que ya es mucho, la verdad.
Fallece una joven mujer que presuntamente fue a una visita conyugal, sin estar casada con ningún interno y fuera del día y horario permitidos para eso.
Al menos eso dijeron, porque otra versión es que la muchacha habría asistido a una rumbosa fiesta que se le organizó a un distinguido huésped del CERESO, entonces la del “Nata” no sería a primera y quizá tampoco la última.
Luego se les fuga un objetivo de alto perfil, incluso reclamado por el gobierno de los Estados Unidos.
Después se les fuga otro que todavía se dio el lujo de pasar a saludar a sus familiares en una colonia popular de la capital del estado.
Y ahora resulta que hasta el famoso cantante de polémicos corridos tumbados se da el lujo de entrar al CERESO, con todo e instrumentos, alcohol y tabaco suficientes para festejar el cumpleaños de uno de sus colaboradores que está ahí detenido acusado de abuso sexual.
Y mire que nada más estamos hablando de uno solo de los centros penitenciarios que hay en Sonora… ¡uno nada más!
Tampoco podemos olvidar que hace años en el reclusorio de Cajeme varios internos murieron de una sobre dosis por haber consumido drogas que hasta la fecha nadie ha dicho cómo ingresaron al penal.
Eso ya es demasiado, evidentemente las cosas no están nada bien y el entramado de corrupción que eso supone parece estar muy arraigado e incluso podría estar por encima de quienes han estado al frente de dicho sistema.
Y del cantante luego hablamos, que la impunidad de la que parece gozar es interminable.
CON DIGNIDAD
La presidenta Claudia Sheinbaum le regresó la dignidad a la ceremonia del Grito de Independencia, al ajustarse al protocolo y ponerlo por encima de ideologías políticas.
Lo hizo con mucha mayor dignidad, estilo, decoro y estatura que su antecesor, por mucho que se diga que es el fundador de la ya muy magullada Cuarta Transformación.
Regresó el orgullo y el sentido original, de que es una fiesta de todos, de un momento en el que el amor por México y el orgullo de haber nacido en este País está muy pero muy por encima de la militancia o ideología de cada persona que se apostó en el Zócalo de la Ciudad de México.
Algo que nunca debió perderse.
¿Y EL FICOSEG?
Entre los asuntos pendientes que hay en Sonora deje mencionarle el famoso FICOSEG, aquel fideicomiso para la Seguridad Pública que está integrado con dinero de los impuestos sobre nómina que aportan los empresarios sonorenses de cierto tamaño.
Hasta donde sabemos, el famoso fideicomiso, que en su momento generó cierta polémica, aún no ha sido constituido.
Y lo que también se sabe es que el dinero está ahí, disponible y apartado para cuando se haga.
Pero, ¿por qué se han tardado tanto?
