El Gobierno de México desplegó un operativo integral para contener y atender un derrame de hidrocarburos que impacta zonas costeras de Veracruz y Tabasco, con afectaciones que, según Greenpeace México, superan los 630 kilómetros de litoral.
Las acciones se concentran en cinco frentes: limpieza de playas, apoyo a comunidades pesqueras, investigación del origen del crudo, supervisión ambiental y medidas posteriores para sancionar a los responsables.
En campo, brigadas realizan labores de saneamiento en playas, manglares y cuerpos de agua mediante recolección manual, barreras de contención y materiales especializados. Hasta ahora, autoridades reportan la recuperación de más de 128 toneladas de residuos contaminados en distintos puntos cercanos a Coatzacoalcos, Tuxpan y zonas de Dos Bocas.
En paralelo, Petróleos Mexicanos implementó apoyos económicos y logísticos para pescadores afectados, con una inversión que rebasa los 35 millones de pesos, además de servicios médicos móviles y contratación temporal de habitantes para tareas de limpieza.
Sobre el origen del derrame, el gobierno informó que se mantiene una investigación técnica con apoyo de sobrevuelos, drones e imágenes satelitales, mientras que instancias como la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente realizan inspecciones en varios estados del Golfo.
Las autoridades señalaron que, una vez identificada la causa del incidente, se aplicarán sanciones conforme a la ley y se reforzarán las acciones de restauración ambiental y compensación para las comunidades afectadas.
