Tras semanas de afectaciones ambientales en el Golfo de México, Petróleos Mexicanos (Pemex) admitió que el derrame detectado desde inicios de febrero de 2026 se originó por una fuga en uno de sus ductos dentro del complejo Cantarell.
El reconocimiento se dio la noche del jueves 16 de abril, durante una conferencia en la que participaron diversas dependencias federales.
Ahí, el director general de la empresa, Víctor Rodríguez Padilla, informó que mientras avanzan las investigaciones se tomarán medidas internas, incluyendo la remoción de personal.
El funcionario precisó que algunos trabajadores serán separados de sus cargos en lo que se deslindan responsabilidades.
Entre los puestos relevados se encuentran el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, el coordinador de Control Marino, Derrames y Residuos, así como el líder de derrames y residuos.
De manera paralela, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) ya presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República contra quienes resulten responsables del incidente.
El derrame se suma a una serie de eventos recientes relacionados con la infraestructura petrolera en el Golfo de México.
En las últimas semanas, distintas zonas costeras han reportado la presencia de hidrocarburos, con impactos en ecosistemas y fauna marina.
A inicios de marzo, autoridades municipales de Pajapan, en Veracruz, alertaron sobre la contaminación en playas de la región.
Días después, la organización Greenpeace documentó la presencia de combustible en al menos 16 puntos costeros entre Veracruz y Tabasco.
Sin embargo, versiones previas ofrecidas el 26 de marzo por un grupo interinstitucional atribuían el derrame a factores externos, como un barco no identificado y emanaciones naturales provenientes de chapopoteras en la zona.
Además, la petrolera arrastra antecedentes recientes de incidentes en sus instalaciones, incluida la refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco, donde se han registrado eventos como incendios, explosiones y fugas de hidrocarburos.
Las investigaciones continúan para determinar con precisión las causas y responsabilidades del derrame, mientras persisten los trabajos de contención y limpieza en las áreas afectadas.
