La expresentadora de televisión Inés Gómez Mont habría estado en la residencia donde fue arrestado su esposo Víctor Manuel Álvarez Puga por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), pero habría evitado la detención por “consideraciones familiares.
Al momento del allanamiento en la mansión de Fort Lauderdale, Florida, Inés estaba con al menos cuatro de sus siete hijos (todos con ciudadanía estadounidense al haber nacido en aquel país).
Las autoridades de ICE y el Departamento de Justicia consideraron que su detención inmediata generaría un trauma psicológico severo a los menores y complicaciones legales bajo leyes de protección infantil de Florida. Esto activó un protocolo de “discrecionalidad humanitaria” que prioriza el bienestar de niños ciudadanos.
También habría influido la usencia de orden de detención provisional de ICE contra ella:
Aunque existe una notificación roja de Interpol desde 2021 y una solicitud de extradición de México, Estados Unidos no había emitido aún una orden de arresto federal ejecutable contra Inés al momento de la redada. La orden de ICE estaba dirigida exclusivamente a su esposo, Víctor Álvarez Puga, por violación migratoria (fraude en asilo político). Sin orden activa, los agentes no podían detenerla legalmente en ese instante.
Estatus migratorio regular (visas humanitarias):
Inés y sus hijos ingresaron a EE.UU. con visas humanitarias válidas otorgadas en 2021 tras alegar persecución política en México. A diferencia de su esposo, cuyo asilo fue revocado por inconsistencias, el estatus de Inés sigue activo, lo que la protege de deportación inmediata mientras no haya una orden judicial en contrario.
Estrategia legal de su defensa:
Sus abogados argumentaron exitosamente ante el juez que cualquier detención violaría el debido proceso y el derecho a la reunificación familiar de ciudadanos estadounidenses (sus hijos). Esto obligó a ICE a posponer cualquier acción hasta que se resuelva formalmente la solicitud de extradición mexicana, proceso que puede tardar meses o años.
Ha trascendido que Inés salió de la residencia horas después de la detención de su esposo.
Su paradero no ha sido confirmado y hay reportes contradictorios que la ubican en Dubái o en otra propiedad en EE.UU.
México insiste en la extradición, pero el Departamento de Justicia de Estados Unidos aún evalúa si concede o no la solicitud, considerando las leyes de asilo y los derechos de los menores.
