Con menos de una semana para que Estados Unidos imponga una cuota compensatoria del 20.91% al jitomate mexicano a partir del 14 de julio, los exportadores nacionales intensifican sus esfuerzos para negociar con el Departamento de Comercio de EE.UU.
Entre sus propuestas está la extensión del plazo por 60 días, hasta el 12 de septiembre, para mantener el acuerdo de suspensión que evita la investigación por antidumping iniciada el 18 de junio.
Este acuerdo fija precios, tipos de jitomate y volúmenes exportables a EE.UU.A través del despacho Winton & Chapman, los productores mexicanos, representados por empresas como Bioparques de Occidente y La Primavera, argumentaron que esta prórroga daría “tiempo a negociaciones futuras” entre ambos gobiernos.
El abogado Jeffrey M. Winton advirtió que, de aplicarse la cuota, “no puede garantizar que los productores estadounidenses recuperen la cuota de mercado perdida por la competencia de precios justos de productos de menor costo o de mayor calidad”.
Además, señaló que un acuerdo entre gobiernos solo es viable si se mantiene el Acuerdo de Suspensión de 2019: “Un acuerdo gobierno-gobierno solo es viable si el Acuerdo de (Suspensión que se firmó en) 2019 permanece en vigor: Si el Acuerdo de 2019 se termina, se podría perder la oportunidad de resolver los problemas mediante un acuerdo entre gobiernos que complemente las disciplinas impuestas por el Acuerdo de 2019”.
El jitomate, uno de los cinco principales agroproductos de exportación de México, generó 3,162 millones de dólares en 2024.
Los productores mexicanos propusieron un esquema que, aseguran, beneficiaría a los agricultores de Florida, quienes acusan a México de desplazarlos del mercado, respaldados por 15 congresistas de dicho estado que solicitaron la cuota compensatoria.
Mientras el gobierno mexicano aboga por mantener el acuerdo de suspensión, los exportadores buscan evitar la penalización y garantizar un comercio equitativo que beneficie a ambas partes.