La estética ubicada en el segundo piso del edificio del Hemiciclo del Senado de la República amaneció este jueves sin los sellos de clausura que personal de Resguardo colocó apenas la tarde del miércoles, luego de la polémica generada por su reapertura discreta.
No obstante, el espacio continúa cerrado y bajo llave.
El local, que fue rehabilitado como salón de belleza durante la actual legislatura, permanece sin actividad y hasta el momento no existe información oficial sobre si reanudará operaciones el próximo martes, cuando regularmente sesiona el pleno.
Habitualmente, el servicio funcionaba de 7:00 a 14:00 horas, exclusivamente los días de sesión.
La reapertura del salón salió a la luz pública tras la difusión del tema en medios nacionales, lo que obligó a la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, a fijar postura.
La senadora negó que se tratara de un privilegio financiado con recursos públicos y defendió el espacio como un apoyo similar al que existe en la Cámara de Diputados.
Sin embargo, minutos después de esas declaraciones, personal de seguridad colocó sellos en la puerta de la estética sin ofrecer explicación sobre los motivos de la clausura, lo que avivó el debate sobre la congruencia entre austeridad y prácticas internas del Poder Legislativo.
El salón había sido cerrado en 2018, al inicio de la llamada Cuarta Transformación, bajo el argumento de que era un servicio innecesario y contrario a los principios de austeridad.
Aunque versiones internas atribuyeron su reapertura a la senadora Andrea Chávez Treviño, dicha versión fue rechazada por la presidencia del Senado, que aseguró que la solicitud fue colectiva.
Por ahora, el retiro de los sellos no implica la reactivación del servicio.
La estética permanece cerrada y su futuro inmediato sigue sin definición, en medio del escrutinio público y político que provocó su breve reapertura.
