La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desmintió este viernes 12 de septiembre, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, que los aranceles de hasta 50% propuestos a importaciones de autos y otros productos chinos sean una medida de “coerción” contra China.
“No son medidas de coerción y no son contra China, eso es muy importante. Tenemos muy buena relación con ellos y queremos seguir teniéndola. No son contra un país en particular, ni mucho menos”, afirmó, aclarando que la medida aplica a todos los países sin Tratado de Libre Comercio (TLC) con México.
Explicó que la decisión busca fortalecer la economía nacional y no viola normas internacionales, afectando sectores estratégicos como el automotriz y textil.
“No estamos violando ninguna norma internacional. Es una decisión para países con los que no tenemos acuerdo comercial, y el objetivo es fortalecer la producción nacional”, detalló, destacando que México exporta muy poco a estas naciones y que los aranceles no cubren todos los productos, sino áreas clave.
La mandataria reveló que el gobierno ya dialogó con China, enviando una comisión y recibiendo al embajador tras entregarle sus cartas credenciales, con nuevas pláticas programadas para la próxima semana.
También se han iniciado conversaciones con Corea del Sur a través del canciller.
“Siempre vamos a estar abiertos a las pláticas. No es discriminatorio ni coercitivo; es para fortalecer nuestra economía, pero la comunicación con todos está abierta”, concluyó.
