Tras la entrada en vigor del arancel del 20.91% al jitomate mexicano, impuesto por el gobierno de Estados Unidos en abril, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que su administración trabaja para reducir al mínimo las afectaciones.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, destacó la colaboración con la Secretaría de Agricultura, los gobernadores y los productores, especialmente de Sinaloa, para mitigar el impacto.
Sheinbaum enfatizó la dependencia de EE.UU. del jitomate mexicano: “Estamos trabajando de la mano para que haya los menores efectos, son decisiones que toman desde Estados Unidos. Es muy difícil que se deje de exportar jitomate de México a Estados Unidos porque no les alcanza a Estados Unidos con su producción nacional para poder cubrir toda su demanda”.
Subrayó que el mercado estadounidense no tiene la capacidad de satisfacer su propia demanda sin las importaciones mexicanas: “No tendría Estados Unidos cómo cubrir esa demanda de jitomate que la provee el mercado mexicano”.