La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que su administración continuará gobernando “pese a quien le pese”, tras la entrada en vigor de la reforma constitucional que elimina las llamadas pensiones doradas para exfuncionarios de alto nivel.
Durante un evento del programa Vivienda para el Bienestar, la mandataria subrayó que con esta medida se cierran esquemas de retiro que permitían a exservidores públicos recibir ingresos mensuales de hasta un millón de pesos, principalmente en instituciones como la extinta Luz y Fuerza del Centro, la CFE o Pemex.
Sheinbaum destacó que estos ingresos ahora quedarán limitados a un máximo equivalente a la mitad de lo que percibe la titular del Ejecutivo federal, al tratarse de un ajuste ya establecido en la Constitución.
La presidenta sostuvo que la reforma responde al principio de austeridad republicana y a la idea de que “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”, lo que permitirá redirigir recursos hacia programas sociales prioritarios.
En el mismo acto, celebró la condonación de créditos considerados impagables para alrededor de cinco millones de familias, al señalar que muchas de esas deudas ya habían sido cubiertas en términos reales y solo representaban una carga acumulada.
Asimismo, reiteró el compromiso de su gobierno de construir un millón 800 mil viviendas como parte de una estrategia nacional de acceso a la vivienda digna.
En su mensaje, también lanzó críticas a administraciones anteriores, a las que acusó de haber favorecido a élites económicas mediante esquemas como el Fobaproa, rescates carreteros y privatizaciones.
Finalmente, reafirmó que su administración mantendrá su enfoque social y de austeridad: “Así vamos a seguir gobernando, porque a nosotros nos eligió el pueblo de México”, concluyó.
