Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que “tienen que presentarse las pruebas” en relación con la detención del boxeador Julio César Chávez Jr. el pasado 3 de julio en Los Ángeles, California.
Al abordar las acusaciones que intentan vincular al gobierno de la Cuarta Transformación con el narcotráfico, Sheinbaum fue categórica: “Nosotros no establecemos relaciones de contubernio con nadie, con nadie, todos defendemos un proyecto que tiene como eje la honestidad y la justicia”.
La mandataria explicó que, en casos como el de Chávez Jr., corresponde a la Fiscalía General de la República (FGR) presentar las pruebas que sustenten la orden de aprehensión:
“La Fiscalía tiene que explicar cuáles son las pruebas, si vienen de una investigación, inteligencia, donde participa la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana como coadyuvante del ministerio público. Tienen que presentarse las pruebas siempre. En México todo mundo es inocente hasta que no se demuestra lo contrario, pero, pues cuando hay una orden de aprehensión, pues hay pruebas que sustenten”.
También desestimó las narrativas de la oposición que buscan ligar al gobierno con la delincuencia organizada, calificándolas de repetitivas e infundadas: “No es nuevo el ‘narco presidente’, no tiene cabida, no tiene asidero en la gente porque cuando se inventan cosas no hay manera de; cuando hay una acusación, pues tiene que demostrarse y particularmente si es penal, pues tiene que haber pruebas para que haya una carpeta de investigación y un juez tiene que revisar las pruebas para ver si emite una orden de aprehensión”.
La presidenta reafirmó el compromiso de su administración con la transparencia y la justicia, descartando cualquier tipo de complicidad con el crimen organizado.
