La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien equiparó al gobierno mexicano con la “dictadura cubana” al expresar su postura contra lo que llamó “regímenes autoritarios” en América Latina.
Desde Palacio Nacional, la mandataria federal calificó como falsas las afirmaciones y defendió el carácter democrático de su administración.
“No sé si valga la pena contestarle, la verdad, pero hay algo que sí es muy importante y es que es absolutamente falso lo que dice”, expresó.
Sostuvo que el proyecto de la llamada Cuarta Transformación no replica modelos extranjeros y tiene bases propias en la historia nacional.
“México ha decidido su propio destino, sin copiarle a nadie. La Cuarta Transformación no se parece a nada en el mundo, porque viene de nuestras propias raíces”, afirmó.
En su mensaje, destacó que el llamado “humanismo mexicano” se nutre de los pueblos originarios y de las luchas históricas que marcaron el rumbo del país.
“Nadie en el mundo tiene un Miguel Hidalgo y Costilla, un José María Morelos, un Zapata o un Villa. Esa historia forjada con revoluciones es lo que hoy prevalece”, subrayó.
También negó que en México exista censura o persecución contra opositores y medios de comunicación.
Aseguró que prevalece la libertad de expresión y que las críticas al gobierno se manifiestan abiertamente.
“Aquí cualquiera puede decir lo que sea y no se le persigue. No hay censura, hay democracia”, señaló.
“Narcogobierno”, propaganda
Ante señalamientos que califican a su administración como un “narcogobierno”, Sheinbaum afirmó que se trata de propaganda y defendió los resultados en materia de seguridad.
Indicó que, de septiembre de 2024 a enero de 2026, los homicidios han disminuido 42%, además de que se han realizado 28 mil detenciones.
“¿Cómo pueden explicar esas cifras si hubiera alguna colusión? No. Con García Luna sí hubo colusión”, declaró, en referencia al exfuncionario federal sentenciado en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico.
La mandataria agregó que su gobierno mantiene una política de cero impunidad y citó como ejemplo la detención reciente de un alcalde señalado por presuntos delitos.
“Independientemente del partido del que proviniera, estaba cometiendo ilícitos y está detenido”, afirmó.
Finalmente, consideró que las críticas provenientes de sectores conservadores en el extranjero obedecen a diferencias ideológicas.
“Desde el conservadurismo de fuera es muy difícil entenderlo. Pero es algo extraordinario lo que se vive en México”, concluyó.
