A 30 días del accidente que sacudió la mina Santa Fe, en el municipio de El Rosario, continúan sin pausa los trabajos de rescate para localizar a Isidro Beltrán, el último de los cuatro mineros que quedaron atrapados tras el colapso.
Desde el 25 de marzo, cuando el rompimiento de una presa de jales inundó los túneles con agua y lodo, equipos especializados han trabajado en turnos permanentes, las 24 horas del día, removiendo escombros y reforzando estructuras subterráneas para avanzar en la búsqueda.
En las labores participan elementos del Ejército, personal de la Comisión Federal de Electricidad, así como brigadistas de Protección Civil y voluntarios del sector minero, quienes mantienen la esperanza de encontrar con vida al trabajador.
Como parte del operativo, integrantes del Batallón de Atención de Emergencias de la Secretaría de la Defensa Nacional supervisan constantemente las condiciones de seguridad en las zonas intervenidas, con el fin de reducir riesgos para los rescatistas que ingresan a las galerías.
Durante esta semana, uno de los indicios más relevantes fue el hallazgo del vehículo que Beltrán utilizaba dentro de la mina, lo que ha permitido enfocar esfuerzos en nuevas áreas.
Actualmente, las brigadas trabajan en la apertura de túneles alternos, retirando grandes cantidades de lodo y agua.
El accidente sorprendió a 25 trabajadores; la mayoría logró salir a tiempo, pero cuatro quedaron atrapados.
Tras un mes de labores, tres de ellos han sido rescatados, aunque uno fue encontrado sin vida.
La búsqueda ahora se concentra en el último minero, en medio de condiciones complejas y un operativo que no se detiene.
