Después de casi dos décadas de espera, los trabajadores de la Sección 65 del Sindicato Minero Nacional comenzaron a recibir su liquidación como parte del acuerdo que pone fin a la huelga iniciada en Cananea hace 18 años, confirmó Heriberto Verdugo, delegado sindical.
Desde el Palacio Municipal de Cananea, decenas de exmineros, viudas y familiares hicieron fila para recibir una primera parte de los recursos, correspondientes a una bolsa de 59 millones de pesos que permanecía depositada desde 2009 en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.
Este pago forma parte de un acuerdo integral que contempla un monto total de 483 millones de pesos.
En entrevista para el noticiero Nuestras Noticias, Verdugo explicó que la resolución fue posible gracias a un acuerdo conciliatorio derivado de una recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que responsabilizó al Estado mexicano por violaciones a los derechos laborales de los mineros durante el sexenio de Felipe Calderón.
A partir de ese proceso internacional se destrabó la negociación que hoy permite cerrar el conflicto.
En el acuerdo participaron autoridades federales y estatales, con el respaldo del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, y la coordinación entre la federación y el estado encabezada por Ana Luisa Chávez.
El líder sindical también reconoció la intervención del senador Napoleón Gómez Urrutia y el acompañamiento de los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y, en la etapa final, de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Los beneficiarios directos son 651 trabajadores y 53 viudas, quienes recibirán los pagos directamente en cuentas personales, una vez que concluyan los trámites administrativos y la entrega de documentación requerida.
Además del aspecto económico, el acuerdo incluyó avances en atención médica y pensiones, uno de los reclamos centrales del movimiento.
Verdugo destacó que, tras años sin seguridad social, los mineros fueron reincorporados al sistema de salud en 2023, lo que calificó como “un respiro” para una base trabajadora mayoritariamente integrada por adultos mayores.
Finalmente, subrayó que la Sección 65 no fue extinguida y continuará activa, ahora con planes de reorganizarse a través de una sociedad cooperativa.
“La justicia llegó tarde, pero llegó”, afirmó, al señalar que este cierre representa una reivindicación histórica para los hogares de Cananea y para la lucha laboral en México.
