Eiza González, actriz reconocida por su trabajo en cine y televisión, tanto en México como en Hollywood. A lo largo de su carrera, ha mantenido una vida personal relativamente privada, especialmente en lo que respecta a su salud.
En días recientes, la artista habló sobre problemas de salud crónicos que ha tenido que enfrentar y que pasaron desapercibidos por un largo tiempo.
En entrevista con Women’s Health, la actriz habló sobre el triple diagnóstico que recibió cuando buscaba congelar sus óvulos con la intención de convertirse en madre en el futuro.
Según explicó, al cumplir 30 años decidió ser más constante con sus revisiones médicas anuales. Sin embargo, desde antes ya experimentaba molestias ginecológicas que fueron minimizadas.
“Es la historia de siempre que se escucha una y otra vez de las mujeres. Es el típico ‘oh, esto es normal. Esto es parte de tu ciclo. Esto es parte de tus cólicos. Este dolor es normal. Este nivel de sangrado es normal. Estos cambios de humor son normales. Este aumento de peso es normal’. Y son décadas de eso”, relató la actriz de “Ambulancia.”
Finalmente, los médicos le diagnosticaron adenomiosis, endometriosis y síndrome de ovario poliquístico (SOP), tres trastornos de carácter ginecológico y hormonales.
“Llega un punto en el que el cuerpo simplemente se resquebraja y, lamentablemente, ese fue mi caso”, señaló al subrayar la importancia de no ignorar las señales del cuerpo.
Como parte de su seguimiento, la actriz se tuvo que someter a resonancias magnéticas de forma periódica.
La intérprete de “La fuente de la eterna juventud” ha recurrido al ejercicio y al cuidado de su alimentación para sobrellevar estos padecimientos, ya que el bienestar físico también impacta en su salud mental.
“El simple hecho de ver una luz al final del túnel marcó la diferencia. Ahora puedo tomar medidas y ser más amable con mi cuerpo”, afirmó.
