La activista Ceci Flores, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, hizo pública una carta dirigida a Joaquín “El Chapo” Guzmán en la que le solicita información que ayude a localizar a su hijo Alejandro Guadalupe, desaparecido desde 2015.
El mensaje, difundido en medio de una jornada de búsqueda en Los Mochis, Sinaloa, apela directamente a la empatía del exlíder criminal, quien cumple cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos.
Flores explicó que decidió escribirle tras conocer que Guzmán pidió mejores condiciones de reclusión, por lo que lo exhorta a ser “solidario, empático y sensible” con las madres que buscan a sus hijos.
“Le suplico que nos diga dónde están, que nos ayude a recuperarlos”, expresa en la carta, donde sostiene que su hijo fue privado de la libertad por un grupo presuntamente vinculado al cártel que encabezaba Guzmán.
Alejandro Guadalupe Islas Flores desapareció el 30 de octubre de 2015, a los 21 años de edad, en la carretera de Juan José Ríos, Sinaloa, cuando se dirigía a su trabajo en Los Mochis.
Desde entonces, su madre ha emprendido una búsqueda que, según relata, la ha llevado a excavar con sus propias manos en distintos puntos del país.
“Las personas que se llevaron a Alejandro trabajaban para el cartel del Chapo en el 2015. A mi hijo se lo llevó ‘El Chava’, ‘El Chato’ y ‘El Mudo’ y al menos diez personas más y ellos refieren que trabajan para él”, señala.
En otro fragmento, la activista describe el riesgo que implica su petición: “Por lo cual yo me atrevo con mucho miedo, porque es el riesgo al que me enfrento, así como él mandó una carta pidiendo una vida digna, yo le mando esta carta pidiendo la dignidad de mi hijo y como humano tiene derecho de volver a casa y ser localizado y volver con su familia”.
Flores también denuncia el abandono que enfrentan las familias de personas desaparecidas en México.
“Nosotras estamos pagando una deuda que no debíamos”, lamenta, al subrayar la falta de apoyo institucional.
El llamado lo hace extensivo a nombre de cientos de mujeres que integran colectivos de búsqueda en el país, quienes, afirma, han vencido el miedo para intentar encontrar a sus seres queridos y darles una sepultura digna.
El caso de la activista ha cobrado mayor visibilidad recientemente tras la localización, el pasado 24 de marzo de 2026 en Hermosillo, Sonora, de los restos de su otro hijo, Marco Antonio, desaparecido en 2019 después de casi siete años de búsqueda.
A pesar de ese hallazgo, Ceci Flores insiste en que su lucha continúa: seguirá buscando a Alejandro y a miles de personas desaparecidas en el país. “El amor de madre no se apaga ni se derrota”, concluye.
