Las declaraciones del senador morenista Adán Augusto López, en las que anticipó que Andrea Chávez sería la próxima candidata, y eventual gobernadora de Chihuahua, provocaron una reacción inmediata en la entidad, donde liderazgos locales de Morena salieron a fijar postura y a subrayar que la definición del proyecto político será una decisión de las y los chihuahuenses.
Desde Ciudad Juárez, el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar fue enfático al rechazar cualquier intento de imposición externa.
El alcalde sostuvo que el rumbo político del estado no puede definirse desde fuera y menos por actores que no forman parte del padrón electoral local.
Pérez Cuéllar reconoció que Chihuahua enfrenta retos importantes y que la entidad requiere un gobierno sólido, pero insistió en que el proceso para elegir a quien encabece ese proyecto debe surgir de la voluntad ciudadana y no de declaraciones anticipadas desde el ámbito nacional.
En la misma línea se pronunció la presidenta estatal de Morena, Brighite Granados, quien aclaró que el partido en Chihuahua se apegará a sus mecanismos internos y que la candidatura al gobierno del estado se definirá mediante una encuesta.
De acuerdo con la dirigente, este método garantiza que sea la ciudadanía quien tenga la última palabra, y no figuras políticas ajenas al estado.
Las reacciones evidencian una postura clara de la estructura local de Morena frente a los señalamientos provenientes del centro del país, marcando un límite entre el liderazgo nacional y la autonomía política estatal.
Mientras el proceso rumbo a la gubernatura aún no inicia formalmente, el mensaje desde Chihuahua es contundente: las decisiones se tomarán en casa y con base en la opinión de su gente.