El diputado federal de Morena y exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo, denunció haber sido víctima de un episodio de violencia junto con su familia cuando se dirigía al partido entre México e Inglaterra, luego de ser increpado por un grupo de protestantes.
En un posicionamiento público, el legislador aseguró que la situación escaló rápidamente hasta convertirse en un escenario de riesgo. Según su versión, el vehículo en el que viajaba fue interceptado y rodeado por varias personas, impidiendo su avance.
Blanco sostuvo que durante el incidente su esposa intentó documentar lo ocurrido con su teléfono celular, momento en el que una persona habría golpeado el dispositivo contra el cristal del automóvil.
“La libertad de expresión y el derecho a la protesta son derechos fundamentales […] Sin embargo, lo ocurrido dejó de ser una manifestación pacífica para convertirse en un acto de hostigamiento y violencia que puso en riesgo la integridad de mi familia”, expresó.
El legislador afirmó que su prioridad fue resguardar a sus acompañantes y retirarse del lugar sin responder con agresiones. “Cualquier padre de familia habría actuado de la misma manera”, señaló, al insistir en que en ningún momento hubo respuesta violenta de su parte.
Asimismo, consideró que la protesta no puede derivar en actos de intimidación, especialmente cuando se involucra a personas ajenas a cualquier confrontación política.
“Lamento profundamente que un evento deportivo, concebido para la convivencia y el disfrute de las familias mexicanas, haya sido escenario de actos de violencia e intimidación que jamás debieron ocurrir”, agregó.
Cuauhtémoc Blanco concluyó su mensaje con un llamado a privilegiar el respeto y la legalidad por encima de las diferencias políticas, al afirmar que “la violencia, nunca” debe ser parte de la vida pública o social.
