El administrador de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, afirmó que la agencia considera una prioridad combatir lo que describió como una “conexión mortal” entre los cárteles del narcotráfico y el gobierno mexicano.
Durante su participación en la primera Cumbre Estados Unidos Libre de Fentanilo, el funcionario aseguró que la estrategia de la DEA está enfocada en desmantelar a las organizaciones criminales, así como a quienes colaboran con ellas, incluidos distribuidores, lavadores de dinero, proveedores de precursores químicos y cualquier persona que obtenga beneficios del tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Las declaraciones se producen semanas después de que autoridades de Estados Unidos presentaran cargos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que el gobierno estadounidense no ha presentado pruebas que respalden esas acusaciones y sostuvo que, hasta el momento, México no ha recibido evidencia que sustente los señalamientos.
En diversas investigaciones judiciales, el gobierno de Estados Unidos ha sostenido que los grupos del crimen organizado mantienen redes de corrupción en distintos niveles de las instituciones mexicanas, una postura que continúa generando tensiones entre ambos países.
