Para todo mal… ¿Un tamal?

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Foto econsulta.com

El 2 de febrero, o Día de la Candelaria, es conocido por quienes profesan la religión católica por ser la fecha en la que se bautiza o bendice en el templo al Niño Dios; para quienes no acostumbran ir a la iglesia la fecha puede recordarles varios motivos.

Uno de los motivos que evoca esta fecha es la promesa de iniciar la dieta que se rompió desde las posadas de diciembre; pero antes, es la fecha propicia para rendirle tributo al tamal; que tienen que proveer aquellos a quienes les tocó “el monito” de la rosca del Día de los Reyes Magos, el 6 de enero.

El tamal es un elemento de la cultura gastronómica mexicana, que bien puede ser plato fuerte o un tentempié en cualquiera de sus versiones: de chile, de dulce o de manteca.

El tamal es un platillo de origen prehispánico que se prepara generalmente a base de masa de maíz, va relleno de carnes, vegetales, chiles, frutas, salsas y otros ingredientes, envuelto en hojas vegetales de maíz o de plátano y cocidos al vapor, pero que aporta bastantes calorías.

Este platillo aporta una considerable cantidad de calorías y carbohidratos, por lo que un tamal contiene entre 360 y 450 calorías. Esto quiere decir que solo un tamal contiene el 40 % de lo que el cuerpo necesita en un día, pues cada 100 gramos de tamal aportan al cuerpo unas 153 calorías.

Asimismo de acuerdo al Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes, cada cien gramos de tamal aportan un promedio de doscientas cincuenta calorías y quince gramos de grasa, cantidad equivalente a tres cucharaditas de manteca.

Estos son los aportes por tamal, con los que se celebra el Día de la Candelaria y otras ocasiones.

Fuentes heraldodemexico.com.mx