La tensión entre México y Ecuador comenzó mucho antes del silbatazo inicial. La Federación Ecuatoriana de Futbol (FEF) presentó un reclamo formal ante la organización del Mundial 2026 tras los incidentes registrados durante la madrugada en el hotel donde se hospedaba su selección en la Ciudad de México.
Horas antes del partido de dieciseisavos de final, decenas de aficionados mexicanos se reunieron frente al inmueble ubicado en la zona de Santa Fe y realizaron una ruidosa serenata con bocinas, motocicletas, cláxones, altavoces y pirotecnia, presuntamente con la intención de interrumpir el descanso del plantel dirigido por Sebastián Beccacece.
Los videos del momento se difundieron rápidamente en redes sociales, reavivando el debate sobre este tipo de prácticas que, aunque tradicionales en el futbol latinoamericano, son consideradas por algunos equipos como una forma de afectar la preparación del rival.
La inconformidad de la delegación ecuatoriana también estuvo relacionada con las complicaciones que enfrentó para llegar a la capital del país.
Su vuelo desde Columbus sufrió un retraso, alterando la planificación diseñada para adaptarse a la altitud. Posteriormente, el traslado desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles hasta Santa Fe se prolongó por el tráfico y las lluvias registradas la noche del lunes.
En un comunicado oficial, la FEF informó que decidió elevar una protesta por considerar que lo ocurrido va en contra del espíritu del torneo.
“Sobre algunas acciones extra futbolísticas acontecidas en la previa al partido de dieciseisavos de final, la Federación Ecuatoriana de Fútbol informa que ha enviado un reclamo a la organización, pues este proceder dista mucho de los principios de juego limpio, equidad y unidad que un mundial de fútbol debería representar”, señaló.
Asimismo, el organismo solicitó la intervención de las autoridades para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
“La FEF hace un llamado respetuoso a las autoridades competentes a prestar mayor atención a estos acontecimientos y a adoptar las medidas necesarias para salvaguardar la integridad de nuestros jugadores, cuerpo técnico e hinchas. Confiamos en que estos hechos antideportivos no empañen la fiesta futbolística que une a dos países hermanos y en que prevalezcan, en todo momento, el respeto, la sana competencia y el fair play que dan sentido a una Copa del Mundo”, concluyó el comunicado.
Hasta el momento, la organización del Mundial no ha emitido una postura pública sobre el reclamo presentado por la Federación Ecuatoriana de Futbol.
