En uno de los movimientos más inesperados del año en la moda de lujo italiana, Dario Vitale ha dejado oficialmente la dirección creativa de Versace, según confirmaron fuentes cercanas a la casa y adelantó en exclusiva WWD.
Nombrado en marzo de 2025 como sucesor de Donatella Versace, Vitale llegó con la misión de imprimir un nuevo rumbo a la firma: un Versace más depurado, contemporáneo y profundamente anclado en la excelencia artesanal italiana.
Su visión, que apenas alcanzó a materializarse en propuestas internas y un puñado de mood boards, no llegará a las pasarelas.
La salida, que ha sacudido los pasillos de Via Gesù, se produce en un momento especialmente delicado para la marca.
Integrada desde hace pocos meses al recién creado Prada Group, Versace atraviesa una profunda reestructuración corporativa y creativa que, según coinciden Vogue Business y otras publicaciones especializadas, estaría influyendo directamente en las decisiones de alto nivel, incluidos los roles creativos.
Aunque ni Versace ni el entorno de Vitale han ofrecido una versión oficial, personas cercanas al diseñador aseguran que este llevaba semanas evaluando proyectos fuera del conglomerado Prada.
Su paso por la maison nunca fue concebido como un compromiso a largo plazo, lo que explicaría la rapidez y la discreción con la que se ha gestionado la separación.
Por el momento, la casa del Medusa no ha anunciado sucesor ni ha definido si optará por un nuevo director creativo externo, un equipo interno o incluso un retorno simbólico de Donatella Versace al frente del diseño, opción que algunos insiders no descartan por completo.
El vacío creativo deja a Versace en un nuevo punto de inflexión en un mercado italiano donde Gucci, Prada y Bottega Veneta compiten ferozmente por imponer la próxima gran narrativa del lujo.
La industria milanesa contiene la respiración: el próximo movimiento de la histórica firma fundada por Gianni Versace en 1978 será clave para entender si logra, por fin, la estabilidad creativa que ha buscado durante la última década.
