El Senado de la República se prepara para recibir en las próximas horas la minuta de la Ley General de Aguas, proveniente de la Cámara de Diputados, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad implementado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la capital, ante la posible llegada de manifestantes de organizaciones agrícolas.
Los accesos al edificio ubicado en Reforma e Insurgentes permanecen cerrados al público general, permitiendo el ingreso únicamente a senadores y personal administrativo autorizado.
La sesión plenaria fue convocada para las 8:00 horas, aunque se mantiene en suspenso hasta que San Lázaro concluya la aprobación de la reforma.
A diferencia de lo ocurrido ayer en la Cámara Baja, donde productores agrícolas bloquearon vialidades con tractores y camiones, en el Senado no se reporta por ahora presencia de manifestantes, lo que ha descartado la opción de trasladar la sesión a una sede alterna.
El senador Alejandro Moreno, líder de la bancada del PRI y autodenominado representante de la “verdadera oposición”, afirmó que su grupo parlamentario está listo para enfrentar el debate y rechazar la iniciativa.
“Vamos a dar la batalla por el agua y por el campo mexicano”, declaró, al tiempo que criticó a Morena por haber impulsado la ley en Diputados “sin consultar a los pueblos originarios, sin diálogo y sin apego a la legalidad”.
La tensión en torno a esta reforma, que busca regular el acceso y gestión del recurso hídrico en el país, refleja las divisiones políticas y sociales en un tema clave para el sector agropecuario y las comunidades indígenas.
El desenlace en el Senado podría definir el futuro inmediato de esta controvertida legislación.
