Lo que sería una despedida marcada por flores y coronas terminó convirtiéndose en un acto de ayuda para decenas de perros y gatos en situación de calle, luego de que familiares del agente estatal Rubén Ríos, quien murió en cumplimiento de su deber en Ciudad Obregón, solicitaran donaciones de croquetas en lugar de arreglos florales.
La iniciativa rápidamente movilizó a compañeros de la Policía Estatal en Hermosillo y a ciudadanos, quienes lograron reunir varios costales de alimento que serán enviados a Empalme para apoyar a rescatistas y mascotas abandonadas.
Personas cercanas al oficial señalaron que Rubén tenía un profundo cariño por los animales, por lo que su familia decidió honrar su memoria apoyando una causa con la que él se identificaba.
La historia ha generado reacciones positivas en redes sociales, donde usuarios reconocieron el gesto solidario y destacaron el legado humano del elemento estatal.
