El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reconoció la transferencia de 37 personas identificadas como “criminales” y “narcoterroristas” a territorio estadounidense, al considerar que la acción refleja una voluntad compartida para desmantelar a las redes del crimen organizado que operan en ambos países.
A través de sus redes sociales, Johnson destacó que, a un año de la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, la cooperación con el gobierno mexicano ha alcanzado un nivel “histórico”, particularmente en materia de seguridad.
“El traslado realizado demuestra el compromiso conjunto para enfrentar a los cárteles y a los grupos narcoterroristas dondequiera que se encuentren”, afirmó el diplomático, al subrayar la coordinación entre Washington y la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Por su parte, Sheinbaum precisó que la entrega de las 37 personas vinculadas con organizaciones criminales fue una decisión soberana del Estado mexicano. Explicó que el proceso se realizó a solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos y tras un análisis del Consejo Nacional de Seguridad.
La presidenta sostuvo que la acción se enmarca en los mecanismos de cooperación internacional, sin que ello implique ceder la autonomía de México en la toma de decisiones, y reiteró que el objetivo central es combatir de manera eficaz a las estructuras criminales transnacionales.
