El gobierno de Estados Unidos revocó las visas de seis ciudadanos extranjeros que se burlaron o celebraron el asesinato del activista conservador Charlie Kirk en publicaciones en redes sociales, entre ellos un mexicano.
Esto ocurrió el 14 de octubre de 2025, coincidiendo con el día en que Trump otorgó póstumamente a Kirk la Medalla Presidencial de la Libertad.
El 10 de septiembre de 2025, Charlie Kirk, fundador de Turning Point USA y figura cercana a Trump, fue baleado mortalmente durante un evento en la Universidad de Utah Valley.
Su muerte generó un fuerte repudio de figuras conservadoras y un debate sobre la libertad de expresión.
En septiembre, el secretario de Estado Marco Rubio anunció que se negarían o revocarían visas a extranjeros que “aplaudan, racionalicen o trivialicen” la muerte de Kirk, tras detectar comentarios en redes sociales.
El Departamento de Estado identificó y revocó visas basándose en revisiones de publicaciones en línea.
A continuación se citan los comentarios y la nacionalidad de las personas a las que se les revocó la visa estadounidense:
Argentina
“Charlie Kirk dedicó toda su vida a difundir retórica racista, xenófoba y misógina… merece pudrirse en el infierno”.
Brasil
“Kirk murió demasiado tarde… fue el motivo de una manifestación nazi”.
Alemania
“Cuando los fascistas mueren, los demócratas no se quejan”.
México
“Kirk murió siendo racista, murió siendo misógino… Hay personas que merecen morir”.
Paraguay
“Charlie Kirk era un hijo de puta y murió por sus propias reglas”.
Sudáfrica
“Están heridos porque el mitin racista terminó en martirio intentado”.
A Mexican national said that Kirk “died being a racist, he died being a misogynist” and stated that “there are people who deserve to die. There are people who would make the world better off dead.”
— Department of State (@StateDept) October 14, 2025
Visa revoked.
El Departamento de Estado declaró: “Estados Unidos no tiene obligación de acoger a extranjeros que desean la muerte de los estadounidenses” y que continuarán identificando más casos.
Figuras como Donald Trump y Marco Rubio defendieron la medida como protección de la “cultura y valores” estadounidenses.
