Listos para el arranque

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Foto: vertigopolitico.com

Ya están en la línea de arranque los tres principales candidatos a la gubernatura de Sonora.

Ricardo Bours, Alfonso Durazo y Ernesto Gándara han registrado su candidatura ante el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Sonora.

El sábado, último día de registro acudió el candidato morenista y la candidata de Fuerza por México, de quien Carolina Lara Moreno guardó muy bien el nombre.

El exalcalde panista de Nogales, Cuauhtémoc Galindo, es el abanderado a la gubernatura del partido Redes Sociales Progresistas, propiedad de la maestra Elba Esther Gordillo y apéndice de la 4T.

La pelea es, en este momento, entre Bours, Durazo y Gándara.

Alfonso encabeza hoy prácticamente todas las encuestas de preferencia electoral, las que se han publicado y las que no.

Esa es una ventaja que el exsecretario de Seguridad deberá administrar con mucha habilidad y vagancia política, porque está dicho y medido que si las elecciones fueran ahora, él ganaría el puesto que hoy ocupa Claudia Pavlovich Arellano.

La alianza de partidos que lo lleva de candidato no es desconocida para el electorado, porque al menos el PT se alió con Morena casi desde su nacimiento, el PVEM desde que la 4T llegó al poder y el Panal…pues ahí sí que no sé, pero ahí andan.

Personalizar sus propuestas, tropicalizar los principios de la llamada Cuarta Transformación, que no se vea como una réplica de la campaña obradorista del 2018, organizar la estructura del partido, y algunas otras cosas, le van a ocupar tiempo y esfuerzo al equipo del puntero en las encuestas.

Ernesto Gándara no termina de aterrizar el acuerdo de la alianza para la Alcaldía de Hermosillo, muchos rumores corren de que “se les hizo bolas el engrudo” con ese asunto, hay filtraciones y golpes debajo de la mesa… malo.

Aparece en segundo lugar de las encuestas que miden las preferencias e intenciones de voto para el 6 de junio, por debajo de Alfonso Durazo.

La alianza que lo lleva como candidato es inédita, no hay antecedentes en la historia reciente de la política mexicana en que para propósitos electorales se hayan aliado PRI-PAN-PRD.

El tricolor es el nuevo en esa fiesta, porque ya los perredistas se sumaron a la presidencial de Ricardo Anaya en 2018, esa en la que Andrés Manuel lo puso de vuelta y media a él y a José Antonio Meade.

Morena y aliados hacen su mejor esfuerzo para convencer al electorado de que tal alianza es una cosa fea, sucia, cochina, perversa, antinatural… Una cosa del diablo, pues.

Claro, no es para tanto.

Pero lo cierto es que este tema los partidos aliados tendrán que administrar y contrarrestar para que no le afecte a su candidato a gobernador.

Obvio, no son de oquis las varias vueltas que “El Borrego” le ha dado a Sonora ni su paso por el servicio público como funcionario estatal y federal, alcalde de Hermosillo y senador por Sonora.

Mucho ha sembrado en esos años.

Ricardo Bours viene remontando y sostengo que sus números seguirán cambiando hacia arriba para darle a Movimiento Ciudadano una perspectiva distinta a la que ha tenido en los años recientes en Sonora.

Claro, viene solo y sin alianzas, y eso le puede significar desventajas frente a las probadas tablas electorales de los partidos que impulsan a Ernesto y Alfonso, pero no tiene hoy problemas de identidad ni él ni los candidatos y candidatas que le acompañan en esta aventura.

Sumar a David Figueroa es un acierto que le atraerá votos en Hermosillo, porque tampoco podemos ignorar que hay panistas que definitivamente lo verán como una opción correcta, viable y más consistente ideológicamente.