El rey Harald V de Noruega murió este viernes a los 89 años, poniendo fin a un reinado de más de 35 años. El Palacio Real informó que el monarca falleció pacíficamente en el Hospital Universitario de Oslo a las 6:35 horas.
Harald asumió la Corona en enero de 1991, tras la muerte de su padre, Olav V, y se convirtió en una de las figuras más queridas del país por su estilo cercano y su capacidad para acompañar a los noruegos en momentos de dolor, como los atentados de 2011.
Su historia personal también marcó a la monarquía. En 1968 se casó con Sonja Haraldsen, una mujer sin ascendencia real, pese a la oposición inicial de su padre. “Le dije que si no podía casarme con ella, permanecería soltero”, recordó años después.
Amante de la navegación y competidor olímpico, Harald representó a Noruega en tres Juegos Olímpicos y mantuvo su pasión por la vela hasta avanzada edad. Con su muerte, su hijo Haakon asumió automáticamente el trono como nuevo rey de Noruega.