El mundo del cine está de luto. Este lunes 13 de julio se dio a conocer el fallecimiento del actor neozelandés Sam Neill, recordado internacionalmente por dar vida al paleontólogo Alan Grant en la exitosa película Jurassic Park (1993).
La noticia fue confirmada por sus familiares mediante un comunicado difundido en redes sociales, en el que señalaron que el deceso ocurrió de forma inesperada. También precisaron que el actor se encontraba en remisión de un linfoma no hodgkiniano en etapa tres y permanecía “libre de cáncer”.
“Sam estaba rodeado de su familia y falleció con la dignidad que caracterizó toda su vida”, expresaron sus seres queridos, quienes solicitaron privacidad durante este momento de duelo.

Antes de su fallecimiento, Neill utilizó sus redes sociales para respaldar una causa ambiental en Nueva Zelanda. En su última publicación personal compartió un video en el que manifestó su rechazo al desarrollo de una mina de oro en las Montañas Dunstan, una región con un profundo significado para su familia.
“No estoy en contra de la minería, estoy en contra de esta mina. Si esta mina se desarrolla, todo lo que ves aquí estará bajo reclamo… Mi familia ha estado aquí por más de 150 años, tengo una conexión con esta tierra”, afirmó el actor.
A lo largo de su carrera, Sam Neill participó en decenas de producciones para cine y televisión, consolidándose como una de las figuras más reconocidas de la industria y dejando una huella imborrable entre varias generaciones de espectadores.
