En medio de la controversia internacional por la situación de desapariciones en el país, Roberto Velasco, propuesto como canciller, aseguró que el gobierno mexicano no niega la gravedad del problema ni el dolor de las familias, aunque cuestionó el enfoque adoptado por el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU.
Durante su comparecencia ante legisladores, el funcionario subrayó que existe un compromiso pleno con las víctimas, especialmente con madres buscadoras y colectivos, a quienes dijo se les seguirá acompañando en un tema que calificó como profundamente doloroso.
Velasco enfatizó que México mantiene apertura a la cooperación internacional y descartó cualquier rechazo a la colaboración con organismos externos.
No obstante, marcó distancia respecto a las conclusiones del comité, al considerar que algunas interpretaciones exceden sus facultades.
Entre los principales desacuerdos, señaló la forma en que el organismo internacional retoma el Estatuto de Roma para redefinir el concepto de desaparición forzada, así como la aplicación del artículo 34 de la convención, que se utiliza en contextos donde, según el comité, existirían prácticas sistemáticas vinculadas al Estado.
“El gobierno mexicano no encaja en esa caracterización”, sostuvo, al afirmar que, por el contrario, se trabaja de manera constante para combatir este delito tanto a nivel nacional como en el ámbito internacional.
Pese a las diferencias, el funcionario dejó abierta la puerta a construir mecanismos alternativos de colaboración con el organismo de Naciones Unidas, en un intento por mantener el diálogo sin aceptar los señalamientos que han generado fricciones en la arena diplomática.
