El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, cuenta con seguridad federal proporcionada por la Guardia Nacional, luego de solicitar protección al Gabinete de Seguridad tras separarse temporalmente de su cargo en medio de acusaciones de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la medida durante su conferencia matutina, al señalar que el procedimiento responde a un análisis de riesgo que se aplica en casos similares.
“Normalmente en estos casos, como en cualquier otro, sea para un gobernador, un gobernador con licencia, un diputado, un senador, incluso un ciudadano que tenga alguna consideración de riesgo de su persona, solicita a la Guardia Nacional o al Gabinete de Seguridad apoyo en su seguridad. Se hace un análisis de riesgo y sobre eso se fortalece, se da o no seguridad, y en este momento pues tiene la seguridad dada la condición que estableció el propio gabinete”, explicó.
Rocha Moya solicitó licencia el 1 de mayo, decisión avalada por el Congreso de Sinaloa, que designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina. El mandatario con licencia aseguró que su separación busca no afectar al movimiento político al que pertenece y calificó las acusaciones como “falsas y dolosas”.
Sheinbaum rechazó que exista un dilema por la solicitud de extradición presentada por autoridades estadounidenses y exigió pruebas formales.
Además, acusó a la oposición de promover una campaña mediática para sembrar dudas y desprestigiar al movimiento de la Cuarta Transformación.
El Gabinete de Seguridad tiene previsto reunirse en Sinaloa con la gobernadora interina para reforzar la coordinación en materia de seguridad, mientras la Fiscalía General de la República continúa con las investigaciones sobre el caso.
