Elementos del Ejército Mexicano detuvieron a Gustavo Antonio Camacho Espinoza, alias “Tavo”, identificado como jefe de una violenta célula remanente del cártel Beltrán Leyva y con órdenes de extradición vigentes en Estados Unidos por tráfico internacional de drogas.
La captura se logró tras la ejecución simultánea de dos Órdenes Técnicas de Investigación en colonias de la zona este de Tijuana, donde también cayeron cuatro cómplices: dos vinculados al grupo Beltrán Leyva y dos operadores del Cártel del Pacífico (brazo logístico del Cártel de Sinaloa en la región).
En los inmuebles cateados se aseguraron:
9 kilogramos de fentanilo en cristal
330 pastillas de la misma sustancia
5 armas de fuego (tres largas y dos cortas)
Cargadores y cientos de cartuchos útiles
Dos inmuebles utilizados como centros de acopio
Seis teléfonos celulares con información táctica
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y el Gabinete de Seguridad del Gobierno federal destacaron que “Tavo” era un objetivo prioritario dentro de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública por su rol en el trasiego de fentanilo hacia California y por su participación en hechos violentos en la frontera.
El operativo contó con la participación coordinada de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), a cuya disposición fueron remitidos los cinco detenidos y todo lo asegurado para continuar las investigaciones y, en su caso, proceder a la extradición de Camacho Espinoza.
Con esta acción, las fuerzas federales asestan un nuevo golpe al flujo de fentanilo que cruza por Tijuana, una de las rutas más activas del continente, y refuerzan el mensaje de que los objetivos de alto valor en la frontera serán perseguidos sin tregua.
